El tema de la canción es la idea, procedente de la música gospel, del getting happy, que designa el éxtasis religioso y la salvación. Su argumento es una llamada, inspirada en el gospel, a alcanzar ese estado de alegría. Una versión vincula sus temas con una reunión de avivamiento cristiano evangélico, un marco que sitúa la canción en los encuentros religiosos evangélicos.